LEOPARDO

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sábado, 12 de julio de 2014

Un fin de semana en Pardines, Ripollès.

Como algunos sabeís Pardines es un pequeño pueblo del Pirineo de Girona donde suelo pasar fines de semana y vacaciones desde hace ya casi 30 años.  Para nosotros es nuestro refugio para desconectar a apenas una hora de donde vivimos.  

El pueblo y su entorno

Pardines está enclavado en la comarca del Ripollès, cuya capital es Ripoll, conocida por su monasterio románico. Es en estos  lugares donde se fraguó Catalunya como país, en un tiempo en que toda España era más condados y ducados que países en si mismos. De la mano de Wifredo el Velloso a finales del Siglo IX Catalunya se independizó de los francos, transmitiendo esos derechos a sus descendientes y por tanto convirtiéndose en el primer monarca catalán de facto. La comarca esta plagada de leyendas, entre las que destaca la del Conde Arnau, que al parecer se dedicaba a violar monjitas de la comarca haciendo uso de un derecho de pernada "extendido"...

Su termino municipal es de 31 Km cuadrados y  esta centrado por el rio Segadell, afluente del Freser, que a su vez vierte al rio Ter. Cuenca hidrológica y término municipal coinciden completamente, excepto en su parte baja, que pertenece a Ribes de Freser, donde convergen 3 valles: el valle del Segadell, el Valle de Núria y el Valle del Rigard, que asciende hasta la collada de Tosses. 

Esta rodeada por el Taga, la Serra Cavallera, la Pica Roja y el Cerverís (máxima altura del municipio con 2.202 metros), montañas que rozan o superan ligeramente los 2.000 metros.  Por la vertiente del Taga predomina el bosque caduco (hayas, abedules, alisos...) al ser cara norte y por la vertiente del Cerverís (solana) el pino silvestre y más arriba el pino negro. En la cabecera del Segadell dominan extensos prados alpinos, antes ocupados por miles de ovejas (llegaron a haber más de 3.000) y ahora por algunos centenares de vacas. Debido al cambio de ovejas y cabras por vacas y a que hay menos pastores, los bosques no hacen sino ganar terreno. En las partes más bajas, hasta los 1.500 metros, también existen prados de siega, donde se cultiva la hierba que se guarda para el invierno. 

Está documentado como municipio desde el año 842, fecha en que pertenecía a los Vizcondes de Cerdanya. La población no ha hecho sino disminuir,  desde un máximo de 476 habitantes el año 1900 hasta un mínimo de 116 en 1984. Afortunadamente desde entonces la población se ha recuperado algo (149 habitantes en el 2006) y vuelven a haber parejas jóvenes con hijos en el pueblo. La mayor parte de la población vive de la ganadería vacuna y del turismo rural. Tiene una fonda donde se come bastante bien y diversas casas de turismo rural. 

A destacar del pueblo el curioso campanario románico semicircular (se les acabaría el presupuesto para hacerlo circular...) de la iglesia (en si misma no tiene interès, ya que está reconstruida), la ermita de Santa Magdalena, situada a 2 Km del pueblo, románica original y en un entorno muy bonito, la Font del Ferrer situada en el pueblo, con unas bonitas arcadas y la ermita del Roser.  No obstante lo más bonito del pueblo es su entorno y disfrutar paseando de sus bosques, ríos e incluso algún pequeño estany (lago). Muy cerca está Núria, con el único tren cremallera de la Península, el Valle de Tosas, el Valle de Camprodón, el Valle del Freser y las cumbres más altas del Pirineo Oriental, dominadas por el mastodóntico Puigmal y sus 2.900 metros. 


Un fin se semana en Pardines y sus alrededores

Los meses de Junio-Julio son la explosión primaveral en la alta montaña. Este año ha sido bastante nivoso y los prados alpinos están bastante verdes. La primavera no ha sido especialmente lluviosa y ha llegado bastante tarde. Os dejo algunas imágenes del entorno y del pueblo. 


Pardines subiendo a Sta Magdalena. Al fondo la collada de Tosses

Pas dels LLadres y a la derecha el Puigmal, con sus algo más de 2900 m

Ascendiendo hacia los prados destaca la carena fronteriza

Como siempre, en cualquier momento te puedes encontrar con imágenes bonitas...

Prados alpinos a 1600 m de altura

Muy cerca de Pardines está el Valle de Núria, con diversos valles laterales dignos de ser visitados, especialmente cuando aprieta la calor. A partir de 1800-2000 metros aunque estemos a pleno sol la temperatura ya es una delicia. Un rincón especialmente bonito al que se sube por una pista es el valle que remonta el torrente de L'Extremera  y llega hasta la Font de l'Home Mort. Desde aquí podemos dirigirnos a Núria o a Planoles por el Collet de les Barraques. 

Torrent de l'Extremera. Al fondo el Pas i el Puig dels LLadres,
paso de contrabandistas hace años

Peñascos encima de la Font de l'Home Mort

Font de l'Home Mort

Gradas en el torrente de L'Extremera

En la misma Font de l'Home Mort existe un curioso grupo de piedras con unas texturas y  colores extraordinarios. Nunca me canso de fotografiarlas, para desespero de mis acompañantes que no entienden demasiado que me pase tantas horas dedicado a tan extrañas actividades: ¿Que leches ve en una vulgar piedra?







Otro lugar que me encanta es ascender por la pista que sube hacia el pie del Cerverís (2.200 m) pasando por el collado de Pardines. Un ramal nos lleva al refugio de Ribes Altes, con unas vistas magníficas sobre el valle de Núria. Si seguimos la pista llegamos a una zona de prados alpinos a 2000 metros de altura. Conduce hastaTregurà, ya en el alto valle del rio Ter. 

Prados de siega el El Serrat, desde el Refugio de Ribes Altes

Vista desde el collado de Pardines. De izquierda a derecha Pico Balandrau,
collado de Tres Pics y Pico de Pastuira

Siguiendo la pista los piornales. Desgraciadamente sin pechiazules..¿.Habría que reintroducirlos?

Curiosas formas de las últimas congestes  (neveros) de nieve

Flora pirenaica

Evidentemente no se trata de un repaso de la flora, ya que es sólo un esbozo puntual de un fin de semana. No obstante ya se empiezan a ver bastantes orquídeas y otra flora interesante. Ahí van unos cuantos ejemplos. Empezamos por las gencianas. Curiosamente las raíces de la última de ellas, que es ya una plante de notable porte, se usan en la elaboración del vermouth. 



Genciana amarilla (Gentiana lutea)

Continuamos por diversas especies de plantas rupícolas, por las que confieso especial predilección...



Silene Acaula (Silene acaulis)

Siempreviva (Sempervivem arachnoideum)


Una curiosa especie es la violeta de agua (Pinguicula vulgaris), especie protegida que es de las pocas plantas carnívoras de la península. La vimos con Javier Atrio en Noruega. Los insectos quedan adheridos a las curiosas hojas y sirven de alimento a la planta. 



En los prados alpinos, por encima de 1800 metros habían infinidad de pulsatillas, de las que vimos un par de especies. Fijaros que son muy peludas para protegerse del frío, ya que salen nada mas derrretirse la nieve. 




Las orquídeas empezaban a aparecer, especialmente en los prados húmedos, aunque aún faltan bastantes especies de ellas. 







Especialmente fotogénicos son los "conillets" (conejitos), especialmente a contraluz. También una simples margaritas pueden resultar muy fotogénicas. 






Fauna pirenaica

Aunque la primavera se iniciaba ya empezamos a ver bastantes aves y algún mamífero. Mis dos objetivos eran el mirlo capiblanco (Turdus tarquatus) y la perdiz pardilla (Perdix perdix). El primero se cumplió con creces y pudimos ver al menos 4 magníficos ejemplares. El segundo no y refleja claramente la regresión de esta especie, cada vez mas difícil de ver. Si no fuera porque la he visto pensaría en el mito de la perdiz pardilla (Atrio dixit). Especialmente frecuentes en los prados alpinos son las collalbas grises (Oenanthe oenanthe) y los pardillos (Carduelis cannabina). En los rios son relativamente frecuentes los mirlos acuáticos (Cinclus cinclus). 





En el mismo pueblo, a escasos segundos, un torcecuello (Lynx torquilla) nos deleitó el fin de semana, prácticamente en el núcleo urbano, junto a unos huertos. Siempre con el pico lleno de larvas. Parecía que se iba a ahogar. 





En los alrededores del pueblo también se puede disfrutar de otras especies como papamoscas gris (Muscicapa striata), arrendajo (Garrulus glandarius), alcaudón norteño (Lanius colliuro), golondrinas comunes (Hirundo rustica) desde el balcón de casa y la sorpresa del día mientras acechaba al torcecuello: una magnifica aguila culebrera (Circaetus gallicus) con su desdichada presa entre la garras. 








Los mamíferos más faciles de ver son las marmotas (Marmota marmota) y los ahora abundantes rebecos (Rupicapra pyrenaica), aunque también vimos una liebre y algún corzo. Y por desgracia una ardilla (Sciurus vulgaris) atropellada por algún vehículo en una pista. 






En cuento a los herpetos puede fotografiar una preciosa salamandra (Salamandra salamandra) que pululaba peligrosamente en una pista y mal, pero vale la pena por el testimonio, una culebra verdiamarilla (Hierophis viridiflavus) , que huyó veloz entre la piedras. 




Y para acabar algunas mariposas, que aún no estaban demasiado activas. Si no me equivoco las dos primeras son una Pieris rapae y la tercera una Aglais urticae. Dejo a Edu y Fátima la identificación de la otra. 





Espero que os haya gustado este pequeño esbozo de un fin de semana en nuestro lugar de desconexión. Un abrazo a todos/as.