Urogallo

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domingo, 6 de enero de 2019

Norte de Etiopia: del cielo de las Simien al infierno del Danakil. Trekking Simien cuarta etapa.

Norte de Etiopía. Tercera parte: trekking macizo de las Simien de Sona a Mekarebya (4º etapa). 

Duración: 4-5 horas
Dificultad: Fácil

(11 de Noviembre de 2018)

Seguimos con la fácil cuarta etapa del trekking, ya que es toda de descenso y bastante corta en distancia. No tuvimos que madrugar y a mediodía pudimos comer y bañarnos en el río. Al finalizar la etapa tuvimos un buen rato libre hasta la cena, que aproveché para pajarear. De hecho se puede hacer perfectamente de un tirón en 3 horas. 

Tiene dos partes bien diferenciadas. La primera es un descenso abrupto desde el campamento de Sona al fondo del valle, de más de 1000 m de desnivel, por un camino empinado pero bastante bueno. La segunda es un llaneo sin apenas desnivel hasta el poblado de Mekarebya, donde está el campamento. 

Como que había tiempo de sobra nos levantamos tarde y tuvimos un rato antes de partir, que nuestros muleros aprovecharon para adelantarnos. Yo me acerqué a los acantilados para pajarear y ver de cerca a  los geladas, con una luz magnífica. Tuvimos tiempo de inmortalizar las vistas desde tan privilegiado campamento. 

Impresionante panorámica desde el campamento de Sona (3026 m). Al fondo
y a la izquierda las cumbres que hollamos en las etapas anteriores: Inatey 
(4070 m) y Imet Gogo (3926 m). Debajo el valle al que bajaremos. 

 Detalle de Inatey y Imet Gogo. 

 Amanece sobre las características agujas de las Simien. 

En pocos instantes cambia la luz y el color. 

 ¡Quién sabe si algunas de estas montañas son todavía vírgenes!

 Las laderas son colonizadas inexorablemente por el mundo vegetal.  

 El gran y verde valle al que tenemos que bajar.  El campamento
de Mekarebya está en el extremo derecho de la imagen. 

 Por esas laderas va  serpenteando el camino. 

 Detrás nuestro el Bawhit (4430m),  al que ascendimos la jornada anterior. 

  Nuestros cocineros y muleros desmontando el campamento. 

La ruta de descenso sigue un marcado espolón, que se sigue por su lado izquierdo en el sentido de la marcha. Es un camino por el que bajan los mulos y burros y no tiene dificultad alguna. De hecho nos adelantaban con frecuencia y, por supuesto, les dábamos preferencia. Tras atravesar el río con relativa facilidad llegamos a unas pozas donde comimos, nos bañamos y aseamos, el que quiso se lavó la ropa y compramos recuerdos a las mujeres, debajo de un enorme ficus. 


 Justo a la izquierda se inicia el abrupto descenso. 

Bajo el Imet Gogo Vicente parece despedirse de las cumbres. 

Dejando paso a tan útiles animales. Van sueltos y conocen el camino. 

Nos tomamos con calma el descenso. 

Ya veís que el camino está bien trazado. 

Aquí el clima parece más cálido y hay más flores. 

 El Imet Gogo parece atraer a las nubes. 

Paramos en una bauma para que nos adelantasen mulas y muleros. 

Estaba bastante húmeda y pude entretenerme fotografiando plantas y texturas. Ahí van las imágenes. En fin, ya conoceís mi fascinación por las texturas de todo tipo. 




 Ahí van los que nos acaban de adelantar. 

Hemos bajado un buen trecho y ya vemos cerca el río. 

Era curioso ver plantas que en Europa son ornamentales y aquí silvestres. 

Esta tenía una flor muy bonita. 

Aquí se unen dos valles y el río gana caudal. Empezaban los campos de
sorgo, vigilados, ya que los geladas bajan a comérselo. 

Wende indicándonos el mejor paso. 

Bajo la sombra de un gran ficus paramos a bañarnos y comer todos los grupos. 

Como podeís ver el río llevaba un buen caudal. 

Dando buena cuenta de la comida, siempre mas espartana que las cenas. 

Las mujeres de una aldea cercana, al otro lado del valle, habían bajado para vender a los caminantes cestas que elaboraban allí mismo. El problema era transportarlas luego, por lo que compré una pequeña caja para Assumpta. Eran de un poblado mayoritariamente musulmán, a unos cuantos kilómetros del río. La escena era de un colorido fantástico y disfruté mucho haciendo fotos con el tele para que no se sintieran cohibidas. Wende y Asfoud aprovecharon para lavarse ellos y la ropa que llevaban. Creo que Vicente también lavó algo. Ahí van las imágenes, de más a menos gente.  



























Sólo nos queda un cómodo paseo, llaneando por encima del río, entre campos de tef, el cereal con el que elaboran el injera, hasta el poblado de Mekarebya, a 2065 m, donde está el campamento. Es un camino muy bonito y agradable, con algunos ejemplares de ficus enormes.  Nuestro cocinero aprovechó para comprar víveres frescos, entre ellos pollos. Los vimos en una fuente poco antes de llegar, limpiando y desplumando. 

El camino llanea debajo de las montañas entre los campos de tef

Gigantesto tronco de un ficus

Mirando atrás se ve a la izquierda el espolón herboso por el que hemos bajado. 

Enfrente otro enorme ejemplar. 

Otro más en el camino. 

Las mujeres volviendo a su aldea en la ladera de enfrente.

Detalle de las minúsculas semillas de tef. El trigo es sin duda más productivo. 

Aquí también habían espantapájaros. 

Josep entre los campos de tef

Podeís observar que el tef tenía diferentes grados de maduración. 

Algunos de ellos muy fotogénicos. 

¡Qué troncos y que texturas!

Un gran campo de tef sirve de base a un grandioso paisaje. 

Cada vez vemos a más niños. 

Los desniveles son notorios. 

Entramos en Mekarebya. Es una aldea muy pobre. 

Nuestras tiendas ya están instaladas y nos espera un te o café con palomitas. 

Las vistas desde el poblado en la puesta de sol son increíbles. El teleobjetivo te da una visión diferente. Enseguida vereís algunas imágenes de la fauna del día. Cenamos alguno de los escuálidos pollos que compraron en la aldea. Estaban buenos, pero tenían poca chicha y muchos huesos. 

Casa en medio de los campos de tef

Aguzados pináculos rocosos en lo alto de la meseta. 

Esto parece Venezuela y los tepuis. O Hawaii quizás. 

Casi 2000 metros por encima nuestro el Imet Gogo (3926 m). 

El sol se esconde en Mekarebya y crea mágicas sombras. 

Fauna de las Simien (4º etapa)


Básicamente me referiré al pajareo en los campamentos de Sona y Mekarebya, aunque también vimos fauna interesante por el camino, especialmente bastantes sunbirds, aunque estaban muy lejos para fotografiarlos. Empezamos por los geladas (Theropithecus gelada), que fotografié a primera hora en Sona. La luz era magnífica y son la mejores imágenes de este lejano pariente nuestro.  Vi también algunos ejemplares de Grivet Monkey, pero la foto es muy mala y reservo las imágenes para los días de Axum. 






 


Pude fotografiar en el río a un magnífico lagarto. Desconozco la especie. A ver si consigo clasificarlos. Igual me pasó con libélulas y mariposas, que tampoco abundaban en demasía por otro lado. A ver si los expertos se mojan con la especie o al menos el género. 





Por último las aves. La mayoría ya las había visto, pero hice algún bimbo. Todas las imágenes son de los campamentos, porque durante la caminata era complicado fotografiarlos, aunque pude identificar claramente a varias especies. 


El frecuente Brown-rumped Seedeater (Serinus tristiatus). 

Yellow-crowned Canary (Serinus flavivertex). 

Streaky Seedeater (Serinus striolatus). 

Little Rock Trush (Monticola rufocinereus). 

Red-collared Widowbird (Euplectes ardens). 

 Bagaflecht Weaver (Ploceus bagaflecht). 

 Este no tengo ni idea. A ver si los expertos me lo aclaran. 

Red-cheeked Cordon-bleu (Uraeginthus bengalus). 

Village Indigobird (Vidua chalybeata). 

El mismo en versión artística. 

Pues parece mismamente un colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus). 

Red-billed Firefinch (Lagonosticta senegala), poniéndose ciego de semillas de tef

 Tawny-flanked Prinia (Prinia subflava). 



Enlaces a las otras entradas de Etiopía. 

Primera parte: Las iglesias excavadas en la roca de Lalibela. Pinchar aquí.  

Segunda parte: Gondar. Pinchar aquí. 

Tercera parte: Trekking Simien primera etapa. Pinchar aquí. 

Tercera parte: Trekking Simien segunda etapa. Pinchar aquí. 

Tercera parte: Trekking Simien tercera etapa. Pinchar aquí.