domingo, 15 de diciembre de 2019

Viaje naturalistico Norte India (I)

Norte India: Madrid-Delhi-Canal Dhamkop-Sultanpur National Park 
(15 de Noviembre 2019)

Volvemos de nuevo al gran continente asiático, en este caso a uno de los países más abigarrados del planeta. Es un país de contrastes de todo tipo: paisajísticos, culturales, raciales, sociales. Un auténtico crisol, poblado por 1400 millones de personas, potencia emergente, líder del llamado 3º mundo y cuna de uno de los personajes más influyentes del Siglo XX. Naturalmente me refiero a Gandhi, que lideró de manera pacífica la independencia de la Gran Bretaña. 

Al final Oriol y yo mismo pudimos incorporarnos al viaje y coincidir con viejos compañeros de viajes con Spainbirds, que ahora son más bien amigos entrañables. El objetivo principal era poder ver tigres y por supuesto ver unas cuantas especies de aves, al menos 300. Huelga decir que ambos objetivos se cumplieron con creces. 

En mi caso particular me hizo especial ilusión poder visitar el Parque Nacional Jim Corbett, británico hijo de irlandés, conocido por haber cazado a diversos tigres y leopardos devoradores de hombres, entre ellos el célebre leopardo de Rudrapayag, que devoró nada más y nada menos que a 125 personas. Posteriormente se reconvirtió al conservacionismo y la India le dedicó un PN. Hay que aclarar que acabó sus días en Kenia, lo más parecido a su amada India donde nació y vivió casi toda su vida, ya que la situación se le hizo insostenible tras la independencia. 

Os recomiendo sus libros, sencillos pero emotivos. Dos de ellos son de gran formato y unos preciosos dibujos a plumilla (El tigre del Templo y El leopardo devorador de hombres de Rudrapayag), editados por la editorial Cairel. Pero a mi me gustó especialmente un libro llamado Mi India, en las que narra sus vivencias con los desheredados de este país, a pesar de que él era un sahib. Son pequeñas historias de gente humilde y sencilla, muchas veces más dignas de admiración. 

El viaje estuvo muy bien organizado por Santi Villa, con la ayuda de un guía local, Shyam Sharma, de casta alta por cierto, buen conocedor de la fauna local y que aunque posiblemente tenía alguna laguna (muchas más tengo yo...) se curró bastante la localización de la fauna local. Los hoteles y lodges en general muy correctos, a pesar de alguna gotera o pérdida acuífera, ya que los indios son bastante descuidados. La comida monótona, o al menos la que nos ponían, y por supuesto muy picante. 

Visitamos el Norte de la India, inmenso país del que en realidad sólo hemos visto un retazo. Recorrimos diversos Parques Nacionales, viajamos en un tren local, soportamos el insufrible tránsito, recorrimos carreteras de montaña y sobrevivimos. A nivel cultural contemplamos una de las maravillas del mundo, el Taj Majal, y pudimos ver su río sagrado, el Ganges, así como a alguno de sus moradores.  




Tras llegar a primera hora de la mañana y pasar los controles nos esperaba un representante de la agencia local y conocimos a Shyam, que fué todo el viaje vestido de camuflaje. Tras dejar el equipaje en el Shanti Hotel (no sabía que Santi tenía posesiones en ultramar...) tomamos las herramientas pajareras y fuimos directamente a ver aves con un picnic. La contaminación de Delhi horrorosa: no era una romántica niebla. 


Llegada al aeropuerto de Delhi. Gracias Rosa. 

Cargando el equipaje. En primer término el tipico perro callejero hindú, también
denominado can de las pagodas o chucho himaláyico; talla mediana, 
aspecto enjuto, predomino del color canela y muy espabilados. 

Vista desde la ventana del Shanti Hotel: 
no sabía que éramos tan peligrosos...

El objetivo era el PN de Sultanpur, pero antes paramos en el canal de Dhamkop, muy cutre, pero con especies muy interesantes.  Ahí van unas cuantas imágenes. Tomamos contacto con uno de los elementos mas omnipresentes de la India: la basura. En ningún momento vi camiones de recogida o vertederos controlados. 


El muy ubicuo y conspicuo alción de Esmirna o 
White-breasted Kingfisher (Halcyon smyrnensis). 

Miná ribereño ó Bank Myna (Acridotheres ginginianus). 

Lavandera cetrina ó Citrine Wagtail  (Motacilla citreola). 
Supongo que en plena muda por su aspecto. 

Tarabilla pía ó Pied Buschchat (Saxícola caprata). 

En la lejanía el huidizo cucal chino ó Greater Cucal (Centropus sinensis). 

Prinia sencilla ó Plain Prinia (Plinia iornata). 

La misma ave en vista posterior. 

La imagen es muy mala, pero es un ave que no volveríamos a ver. Se trata 
del tejedor bengalí ó Black-breasted Weaver (Ploceus benghalensis). 

Hembra de bengalí rojo ó Red Avadavat (Amandava amandava). 

Grupo de capuchinos punteados ó Scaly-breasted Munia (Lonchura punctulata). 

                                                         El conspicuo alcaudón schach ó Long-tailed Shrike 
                                                           (Lanius tephronotus).  Bien por mis aves-fetiche. 


Enseguida llegamos al PN de Sultanpur. La verdad es que mas que un Parque Nacional parecían unos jardines, pero vimos bastantes aves y dimos un paseo muy agradable, ya con las última luces, puesto que a partir de las 5 de la tarde ya empezaba a oscurecer. Por la noche primer contacto con la comida y cena habitual en la India: arroz hervido, una especie de puré de lentejas, pollo al curry y pan al estilo árabe o chapati


Las frecuentísimas y simpáticas ardillas de palma de cinco rayas ó 
Five-stripped Palm Squirrel (Funambulus pennantii). 

Cotorra de Kramer ó Rose-ringed Parakeet (Psittacula krameri). Muy abundante.

Turdoide matorralero ó Jungle Babler (Turdoides striata). 

Garcilla india ó Indian Pond-heron (Ardeola grayii). 

Precioso ejemplar de alción de Esmirna.

Gallineta pechiblanca ó White-breasted Waterhern (Amaurornis phoenicurus). 
Nos hartaríamos de verlas, al ser un ave muy conspicua, siguiendo 
la terminología catalanoaragonesa (o sea josemi y manolo). 

Cuervo indio ó House Crow (Corvus splendens). 

A mi me parece un turdoide gris ó Large Grey Babler (Argya malcolmi). 
Aunque oficialmente no lo vimos ese día. Corregidme los expertos. 

Garceta grande ó Great White Egret (Ardea alba). 

Garceta intermedia ó Intermediate Egret (Ardea intermedia). 

Garza imperial ó Purple Heron (Ardeola purpurea). 

Uno de los iconos del viaje: la grulla sarus o Sarus Crane (Antigone antigone). 

En una pose diferente la misma ave. 

Nilgó, toro azul ó Nilgai (Boselaphus tragocamelus). 

Otra vista de este precioso antílope indio. 

Aunque los vimos a patadas pocas fotos hicimos a los pavos 
reales comunes o Indian Peafolwd (Pavus cristatus). 

Jugando con las luces y las sombras en Sultanpur. 

El astro rey se despide de nosotros. 



Enlace a las otras entradas del viaje


Norte India II: Delhi-Sawai Madhopour-Ranthambore National Park (sector 3) 
(16 de Noviembre 2019). Pinchar aquí. 


Norte India III: Ranthambore National Park (sector 4)-Desierto del Helipuerto-Ranthambore National Park (sector 3) (17 de Noviembre 2019). Pinchar aquí. 


Norte India IV: Ranthambore National Park-Rio Banash-Bharatpur (Canal del Hospital del Gobierno) (18 de Noviembre 2019). Pinchar aquí. 


Norte India V: Keoladeo Ghana National Park (Bharatpur). Primera parte.  
(19 de Noviembre 2019). Pinchar aquí. 


Norte India VI: Keoladeo Ghana National Park (Bharatpur). Segunda parte.  
(19 de Noviembre 2019). Pinchar aquí. 

Norte India VII: Bharatpur-Campos de Chak Sakeetta-Chambal Safari Lodge (Agra).  
(20 de Noviembre 2019). Pinchar aquí. 

Norte India VIII: Chambal Safari Lodge-Río Chambal (Baha)-Taj Mahal (Agra)-Delhi.
(21 de Noviembre 2019). Pinchar aquí.   

Norte India IX: Delhi-Parque Nacional Corbett-Río Kosi.  
(22 de Noviembre 2019). Pinchar aquí. 

Norte India X: Delhi-Parque Nacional Corbett-Río Kosi (II).  
(23 de Noviembre 2019). Pinchar aquí


Norte India XI: Delhi-Parque Nacional Corbett-Río Kosi (III).  
(24 de Noviembre 2019). Pinchar aquí. 

Norte India XII: Nainital y Pangot (I).  
(25 de Noviembre 2019). Pinchar aquí. 

Norte India XIII: Nainital y Pangot (II).  
(26 de Noviembre 2019). Pinchar aquí.

Norte India XIV: Nainital y Pangot (III).  
(27 de Noviembre 2019). Pinchar aquí. 

Norte India XV: Nainital y Pangot (IV y V).  
(28-29 de Noviembre 2019). Pinchar aquí. 










domingo, 8 de diciembre de 2019

Sierra de Guadarrama

Paseando por el Macizo de Peñalara. Laguna Grande de Peñalara y embalse de Santillana.  

(1 de Noviembre de 2019)

Aprovechando el regreso del viaje de India con Spainbirds, recalamos, gracias a la gentileza de Javi Atrio en su casa de El Boalo, a los pies de la Sierra de Peñalara y muy cerca de mi querida y ansiada Pedriza de Manzanares, una de las cunas de la escalada madrileña.  Como dice Sabina, no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió. 

Por fin pudimos conocer su refugio de los fines de semana y a su familia, que ya teníamos ganas. Aunque el día no acompañó, nuestro anfitrión nos acompañó por el macizo de Peñalara y a un paseo pajarero por el embalse de Santillana, también llamado de Manzanares el Real. 

Nos levantamos temprano, tras dormir 3 o 4 horas, ya que el avión llegó con retraso desde Delhi. Además, tuvimos que reclamar algunas maletas que no llegaron. Me sentí como en casa al ver el comedor de su casa lleno de PlayMobils, con castillos y galeras romanas incluidas.

Tras un magnífico desayuno con jamón del bueno nos dirigimos al Puerto de Navacerrada, para llanear hasta el Puerto de Cotos, donde dejamos el coche. Había un buena nevada y el pronóstico marcaba un empeoramiento en poco tiempo. Tomamos el camino que sube hasta la Laguna Grande de Peñalara, para subir todo lo que las condiciones permitieran, 


Empezando el corto paseo desde el Puerto de Cotos. 

¡Qué tendrá la nieve, que realza lo más vulgar y cotidiano!

Nos envuelve un paisaje casi mágico.¿Las Nieblas de Avallon quizás?

Como no sucumbir a la belleza de estos paisajes...

Me gustó mucho esta representación de la vista panorámica con brújula incluida. 

El camino llanea apaciblemente entre los nevados pinares. 

Hay rincones de singular belleza. Gracias Javi. 

El maravillos colorido de los pinos silvestres (Pinus sylvestris). 

Cambiamos de los pinares a los piornales. Algo
 señalaban nuestros doctos naturalistas. 

Quizás los pastizales donde campea el ganado fuera del invierno. 

Posando llegando a la cubeta glaciar de la Laguna Grande. 

Vale la pena entretenerse en la Laguna Grande. Magnífico ejemplo de lago glaciar, su entorno es especialmente sensible debido a su proximidad a la carretera y la gran cantidad de gente que la visita. El tiempo iba empeorando y se puso a nevar. A pesar de ello había bastante gente deseosa de emprender las primeras invernales. Las imágenes no precisan comentario: la grandeza de la montaña se manifiesta por si sola sin el soporte de las letras. 










Emprendimos el trayecto de regreso por el mismo camino. Con mejor tiempo vale la pena hacer una magnífica circular y ascender hasta las cumbres más elevadas. De nuevo disfrutamos de un magnífico paseo en un ambiente aderezado por las primeras nieves. Absolutamente recomendable. 


Volvemos sobre nuestros pasos. 

El agua es todavía más poderosa que el invierno. 
 
Siempre me han encantado los árboles de formas retorcidas. 

Difícil es no pararse y contemplar estos mágníficos árboles. 

Tan bonito a la ida como a la vuelta. 

 Hay que beber en cada fuente del camino. 
Y de estas magníficas aguas aún más. 

Todos estos arroyos conforman la 
cabecera del rio Lozoya, creo. 

No lo puedo resistir: es una compulsión. 

  A buen paso hacia Cotos. Nos esperaba
 un café calentito más abajo. 

Acabamos la jornada pajareando en los márgenes del embalse de Santillana, o de Manzanares el Real. Ya no nevaba, pero hacía aire y el tiempo era desapacible. Pero Javi y Oriol son pajareros empedernidos y rastrearon tenazmente sus orillas. Yo me entretuve más buscando texturas. 

Cola del embalse de Santillana. 


A él drena el rio Manzanares, que luego pasará por la capital. 

Castillo de Manzanares. Poco antes pasamos por los restos del castillo original. 

Oteando aves en el embalse de Santillana. 

Nos desplazamos a un lateral del embalse a pajarear. 

Al fondo una sierra que recuerda a la Pedriza, que en realidad está detrás. 

Texturas en un tronco descortezado. 

Los siempre fotogénicos líquenes. 

Insisto: siempre fotogénicos...

Acabamos la jornada comiendo estupendamente en un restaurante cerca de El Boalo, Casa Agustín creo recordar. Los judiones que se zampó la prole de Javi hacían una pinta magnífica y el chuletón excelente, como corresponde a las magníficas reses de las razas de las comarcas vecinas. Lloviendo durnate casi todo el día Javi, nos dejó en el aeropuerto. La siguiente visita les toca a ellos. A mi me seguirá quedando La Pedriza y Gredos, por supuesto.