Viaje naturalístico al Oeste de África: Sexta Parte
Namibia. Franja de Caprivi (I).
25 Octubre 2025: Mokuti Etosha Hotel-Namutoni-Tsueb-Rundu-Dibundu-Río Okavango-Shametu River Lodge.
Nos adentramos en esta curiosa anomalía geográfica que es la franja de Caprivi, un estrecho tentáculo de Namibia de unos 450 Km que se adentra entre Angola y Botsuana, llegango hasta Zambia, en las Cataratas Victoria. Y digo anomalia porque es fruto del acuerdo colonial entre la Alemania de Leo von Caprivi y la Inglaterra victoriana. De hecho Alemania quería unir Namibia con sus colonias del Este de Africa por el río Zambeze, sin saber que su curso era interrumpido por las cataratas Victoria. Vamos, que los ingleses los engañaron, ya que sí conocían las famosas cataratas.
La franja está atravesada por el famoso río Okavango, delimitando al Este con el caudaloso Zambeze. Está habitada por el pueblo lozi. La ciudad más imporatante es Katima Mulilo. Tuvo una rebelión independentista entre 1994 y 1999, apoyada por la UNITA de Angola, rival político del SWAPO de Namibia. Tanto Namibia como Angola cometieron violaciones de los Derechos Humanos y 3000 personas se exiliaron a Botsuana, regresando luego gran parte de ellos.
Nos despedimos del PN de Etosha, iniciando un largo traslado, pasando por Namutoni, Tsueb y Rundu, hasta llegar a Dibundu, donde nos alojamos dos noches en el Shametu River Lodge, un agradable establecimiento en las orillas del río Okavango, justo antes de fenecer en el curioso e insólito Delta del Okavango, que no da al mar sino al desierto del Kalahari. Empezamos con unas imágenes del Mokuti Etosha Hotel, antes de salir en dirección a la franja de Caprivi. Antes de llegar al lodge hicimos una parada para pajarear un poquito y comer el frugal, por no decir otro calificativo, picnic.
Pito colidorado,
Golden-tailed Woodpecker (Campetera abingoni).
El pobre se peleaba con su reflejo en el vidrio.
El omnipresente bulbul encapuchado, African
Red-eyed Bulbul (Pycnonotus nigricans).
Parece un pollo de drongo ahorquillado,
Fork-tailed Drongo (Dicrurus adsimilis).
Tejedor intermedio, Lesser Masked
Weaver (Ploceus intermedius).
Carraca lila, Lilac-breasted Roller, (Coracias caudatus).
Reclamando a su pareja.
Que estaba entretenida en el nido.
Nuestro fabuloso picnic, con fuet (debe ser de oryx...) incluido.
Por suerte venimos a pajarear y no a comer.
La tarde la dedicamos a dar un paseo en barca por el río Okavango, con el aliciente de poder ver en sus riberas las colonias de abejarucos, un espectáculo extraordinario que no deja indiferente a nadie. Acabamos la jornada, ya casi sin luz, en las Popa Falls, una zona de rápidos más que de cascadas, que no debe confundirse con las Epupa Falls, de mayor altura y prestancia. Vamos con las imágenes.
Terraza del Shametu River Lodge, con aviso de cocodrilos incluido.
Orilla Sur del mítico rio Okavango.
Antes de perderse, no en el mar, sino en las arenas del Kalahari.
Una comodísima manera de pajarear, con tu cervecita al lado.
Javier da fe de ello, cual acomodado notario.
Bueno, tiene una gestoria, que se le parece...
El cauce del Okavango es rocoso y hay que vigilar.
Canastera sombría, Rock Pratincole, (Glareola nuchalis).
Cormorán africano, Long-tailed Cormorant (Microcarbo africanus).
Bajando río abajo, llegamos a unos taludes arenosos donde centenares de abejarucos carmesís sureños, Southern Carmine Bee-eater (Merops nubicoides), excavan los túneles dónde anidarán. La imágenes no son capaces de reflejar la magnitud del espectáculo. Sería preciso un video, con las aves volando, centellas carmesíes sobre la arena y el agua. Creo que no es preciso añadir un pie a las imágenes, que hablan por sí solas.
Aclararos que también habían algunos nidos de abejarucos frentiblancos, White-fronted Bee-eater (Merops bullockoides), menos llamativos pero, como todos los abejarucos, muy bonitos. Seguimos bajando por el río Okavango para disfrutar del resto de la fauna. Dimos la vuelta para subir de nuevo, pasando otra vez por la colonia de abejarucos, hasta llegar a las Pupa Falls, donde desembarcamos para contemplarlas.
No son piedras, sino hipopótamos Sancho,
Common Hippopotamus
(Hippopotamus anphibius).
¿Acaso creiais, pobres ilusos, que no os iba a poner unas texturas?
Si no queriais sopa, dos platos...
El cormorán y los hipopotamos, óleo sobre lienzo...
Creo que necesita una visita el dentista...
Cormorán africano, bien apalancado en una roca.
Un pequeño cocodrilo del Nilo, Nile Crocodile (Crocodylus niloticus).
Con bonitas...texturas.
Volvemos a pasar por la colonia de abejarucos.
Con mejor luz que antes, por cierto (Nota técnica de la Eskoria Fotográfica).
Había un grupo, menos numeroso, de abejarucos frentiblancos.
Que tambien nidificaban en el talud arenoso.
Quizás era la pareja.
Su colorido es más variado que el de los abejarucos carmesís.
Detalle del dorso.
Ahora de frente.
No obstante, los carmesíes son espectaculares.
Ahora en toda su longitud. La cola es muy larga, tanto como el cuerpo.
Posados en un árbol de la orilla.
Belleza en estado puro.
Tórtola ojirroja, Red-eyed
Dove (Streptopelia semitorquata).
Tras sesudas deliberaciones era un milano negro, Black Kite, (Milvus migrans).
Alcaraván acuático, Water Tick-knee, (Bhurinus vermicolatus).
Turdoide de Hartlaub, Hartlaub’s
Babbler (Turdoides hartlaubii).
Martín gigante africano, Giant Kingfisher, (Megaceryle maxima).
Acabo esta primera entrada de la farnja de Caprivi dedicada al río Okavango con el magnífico atardecer y puesta de sol camino de las Pupa Falls. Desembarcamos en una playa arenosa para ver estas pequeñas cataratas, más bien rápidos, aprovechando para hacernos una foto de grupo, para acabar la jornada en el muy agradable Shametu River Lodge donde pernoctamos esta noche y la siguiente.
Entradas Namibia, Botsuana y Zimbabue